viernes, 30 de julio de 2010

Yedra

No hace otra cosa más que sorprenderme. Hoy no he podido más y le he preguntado:

- ¿Qué te agarra a la vida de esta manera? Yo te había dado por perdida.

- Y lo estuve - me dijo ella -, durante un tiempo lo estuve y perdí buena parte de mi belleza.

- Ya lo noté, pensé que la tristeza pudo contigo.

Volvió a entonar ese baile mecida por el viento.

- Me dejaste sola, la mayor parte del tiempo la pasaba a oscuras y sólo te fijabas en mi para admirarme.

- Lo siento, no creía que pudiera afectarte.

Bajé mi cabeza por acto reflejo.

- Aun así, tengo que darte las gracias - canturreaba muy sigilosamente

- Me arrancaste todo lo malo que creció en mi, me aliviaste esta carga que me pesaba, me cambiaste y volví a ver el sol todos los días en este nuevo lugar donde me dejaste. He hecho nuevos amigos que me acompañan, en el fondo te debo estar agradecida por enseñarme a sonreír cada mañana.

Con admiración comencé a regarla como todas las noches mientras que ella lucía de nuevo verde, menguada por el paso de la vida, pero fuerte y bella.

jueves, 29 de julio de 2010

Calor

Sigue subiendo la temperatura y yo voy por mi calle como todas las mañanas. Veo a ese gato blanco tumbado en medio de la acera, ya lo he visto otras veces. Es un gato viejo con la mirada cansada. Por el barrio tiene repartidos cartones con pienso y botellas cortadas con agua, a la mayoría nos conoce, pero su paso es siempre distante y desconfiado, imagino que los palos que le ha dado la vida le hará guardar la distancia. Me mira pero no sale corriendo como ha hecho antes, sigue tumbado en la acera y yo tengo que desviar mi paso para no tropezarme.

Este calor nos hace comportarnos de manera extraña. Será eso, será el calor.

miércoles, 28 de julio de 2010

Blanco

Blanco, quiero que todo sea blanco, nada que me distraiga, simple y sencillo. Miro una hoja de papel y no consigo ver el blanco. Fijo los ojos en el sol durante unos segundos, aparto la mirada y espero ver blanco. No lo consigo, todo lo complico y todo se matiza. Tengo una paleta de colores que no se como utilizar.

Hoy con más sueño que de costumbre, confundido por la lluvia inesperada que me mojó anoche, esperaba encontrar este lienzo limpio. Tendré que esperar a que lleguen las lluvias de otoño.

martes, 27 de julio de 2010

A presión

Una olla a presión que condensa el aire dentro, que hierve y cuece. Escuece, no hay forma de abrirla, quiere explotar y romper su envoltura.

Hoy lloro de nuevo por dentro, el calor fuera se hace insoportable. Me voy acostumbrando a esta soledad y no me gusta que se haga cotidiana. Fumo en el balcón y veo la gente pasar, ignorantes de mí. Empieza a girar la pesa en señal de que ha de salir, pero sigo llorando por dentro.

Hoy de nuevo la tristeza gana la batalla, ¿Cuántos malos recuerdos caben en esta olla? ¿A qué sabrá este guiso?, seguro que amarga.